La banda patagónica Crisol lanzó hace algunas semanas su nuevo álbum Buen Aire: Live Sessions, una producción de nueve canciones en vivo grabada en tres históricos estudios de Buenos Aires, Argentina, que incluye un registro audiovisual de cada tema.
El proyecto se efectuó en los estudios bonaerenses Romaphonic, Ion y Unísono, registrando tres canciones en cada espacio, para capturar la esencia de Crisol sobre el escenario.
Esto es, una propuesta de música original donde el reggae dialoga con influencias del rock, blues, ska y gospel, atravesada por una dimensión espiritual y una identidad profundamente vinculada al territorio.
“Un paso hacia nuevos escenarios”
Para la agrupación, este no es solamente un disco, pues, al contar con el registro audiovisual, permite acercar al público la experiencia de la banda en vivo y mostrar un repertorio construido a lo largo de unos 15 años de trayectoria.
“Para Crisol, este lanzamiento representa también un paso hacia nuevos escenarios. La banda busca que este material sea una carta de presentación capaz de abrir puertas en Chile y el extranjero, poniendo en valor una propuesta de música original, espiritual y con identidad nacional, nacida desde uno de los territorios más australes del mundo”, planteó la banda a Reggae Chalice Magazine.
La historia de la agrupación está marcada por canciones que han sido trabajadas durante años y por un repertorio que va mucho más allá de lo registrado en este álbum, ya que numerosas composiciones todavía permanecen reservadas para el escenario, formando parte de un repertorio que solo puede experimentarse en vivo.
Este álbum cuenta con la participación de los músicos Miguel Matamala, Sebastián Díaz, Pablo Vera, Nicolás Mancilla y Marcelo Hernández, y está disponible en las plataformas digitales de la banda.
La producción fue encabezada por Mural Sessions, mientras que la mezcla estuvo a cargo de Nico Parker Pucci y el proceso de mastering fue realizado por @masteringbyjuand.

















